Importar de China es una de las mejores palancas para escalar un negocio: márgenes más altos, productos diferenciados y proveedores con capacidad casi infinita. Pero también es una de las formas más rápidas de perder dinero si no sabes lo que haces. Esta guía recorre el proceso completo, de principio a fin.

1. Define el producto y el volumen objetivo

Antes de buscar proveedor, ten claro qué quieres comprar exactamente: medidas, materiales, certificaciones aplicables, packaging y el volumen anual estimado. Cuanto más concreto seas, más serias serán las cotizaciones que recibas.

Consejo práctico: prepara una ficha técnica de una página con fotos de referencia, dimensiones, peso y tolerancias. Es el documento más útil que vas a tener en todo el proceso.

2. Busca proveedores reales

Las plataformas habituales son Alibaba, Made-in-China y Global Sources. El problema: una mayoría son trading companies, no fábricas. Te encuentran el producto, sí, pero meten un margen y no controlan la producción.

Filtros que sí ayudan:

Si puedes, manda a alguien a visitar la fábrica antes del primer pedido grande. Es la inversión con mayor ROI de todo el proceso.

3. Pide muestras y cotización detallada

Una cotización profesional incluye precio unitario, MOQ, tiempo de producción, condiciones de pago (típicamente 30% adelanto + 70% antes del embarque), Incoterm (FOB, EXW, CIF…) y validez de la oferta.

Las muestras te cuestan dinero (suelen reembolsarse al hacer el pedido). Pídelas siempre antes de un pedido de volumen. Una muestra que llega tarde o mal es una bandera roja enorme.

4. Negocia el contrato

El contrato debe estar en chino e inglés (en caso de disputa, la versión china manda en China). Incluye:

5. Controla la producción

Un pedido sin inspección es una apuesta. Tipos de inspección habituales:

6. Coordina el transporte

Tres opciones principales desde China a España:

7. Aduanas e impuestos

Al llegar a la UE pagarás:

Pide el coste total puerta a puerta antes de pagar. Es la única forma de saber el margen real.

Errores típicos del primer pedido

Conclusión

Importar de China no es complicado, es laborioso. Cada paso tiene su técnica y un equipo en terreno hace la diferencia entre un pedido perfecto y uno que te cuesta el doble. Si tienes dudas con tu primer pedido, escríbenos: ayudarte a empezar bien es lo que mejor sabemos hacer.

¿Listo para tu primer pedido?

Te ayudamos a ejecutar cada uno de estos pasos.

Hablar con un agente